Tener pólizas no es lo mismo que tener una estrategia
Con el paso de los años es habitual acumular diferentes seguros.
- Vivienda.
- Vehículos.
- Responsabilidad civil.
- Empresa.
- Segunda residencia.
- Obras de arte.
Cada póliza puede haberse contratado en un momento diferente. El problema aparece cuando el patrimonio evoluciona y los seguros no lo hacen.
¿Qué es un seguro patrimonial?
El concepto no se limita a una póliza concreta. Una estrategia de seguro patrimonial busca identificar qué riesgos podrían afectar de forma significativa a los activos de una persona, familia o empresa.
Después se analiza cuáles conviene asumir, reducir o transferir a una aseguradora. Este enfoque permite observar el riesgo de manera global.
Las pólizas antiguas pueden quedarse desactualizadas
El valor de los bienes cambia. También cambia la actividad profesional, la composición de una empresa o el contenido de una vivienda.
Por esta razón, una cobertura contratada hace años puede haber dejado de responder a la situación actual. Revisar las pólizas permite comprobar si los capitales asegurados siguen siendo adecuados.
El infraseguro puede convertirse en un problema
El infraseguro aparece cuando el valor asegurado es inferior al valor real del bien. Mientras no ocurre ningún siniestro, esta diferencia puede pasar inadvertida.
Sin embargo, puede resultar relevante cuando llega el momento de solicitar una indemnización. Actualizar valoraciones ayuda a evitar este tipo de situaciones.
Algunos activos necesitan un enfoque específico
No todos los bienes pueden tratarse igual. Una vivienda habitual tiene unas características. Una colección de arte tiene otras. También ocurre con joyas, vehículos singulares, inmuebles de alto valor o determinados activos empresariales.
En estos casos, pueden ser necesarias coberturas más específicas.
Asegurar no significa cubrirlo todo
Una buena estrategia tampoco pretende asegurar cualquier riesgo. Algunos pueden ser asumibles.
Otros pueden reducirse mediante medidas preventivas. Y otros pueden tener un impacto suficientemente alto como para justificar su transferencia.
La clave está en identificar correctamente cada uno.
Revisar cuando cambia el patrimonio
Existen determinados momentos que deberían provocar una revisión.
Por ejemplo:
- Comprar una nueva vivienda.
- Adquirir una obra de arte.
- Crear o vender una empresa.
- Aumentar significativamente el patrimonio.
- Cambiar de residencia.
- Incorporar nuevos activos relevantes.
No hace falta esperar a la renovación anual.
Proteger lo construido
En Coraltus entendemos el seguro como una herramienta dentro de una estrategia patrimonial más amplia. No se trata únicamente de contratar pólizas. Se trata de comprender qué merece protección, cuánto vale y qué consecuencias tendría perderlo.
Porque no aseguramos solamente cosas. Protegemos aquello que ha construido.



